¿Quién soy? ¿Dónde estoy?

Otra de las principales barreras a atravesar para comenzar a implementar SOA es la confusión que enfrentan las empresas. Es que, como casi siempre que aparece un nuevo concepto tecnológico, muchos vendors aprovechan para llamar “SOA” a cualquier producto o servicio que estén vendiendo. Marketing en buscadores.

Mollo afirma que “si bien el interés es alto, también se detecta bastante confusión. En la actualidad, SOA es un término de moda que se utiliza para denominar muchísimas cosas, que van desde un portal hasta una integración sencilla”. La capacidad de diferenciar la paja del trigo es, según el directivo de Consist, un buen punto para acercarse a la realidad SOA. “El real interés es puesto a prueba cuando el propio interesado comprende que SOA no es un conjunto de tecnologías sino una estrategia en sí misma”, asegura. Estrategis de posicionamiento.

Según Arostegui “las empresas locales están tratando de entender cuál es la propuesta de valor detrás del concepto SOA”. Entre los temas que están en la agenda de los directivos, aparecen temas como interoperabilidad y reutilización hasta posicionamiento estratégico que le permitan un time-to-market acorde a las necesidades del negocio. “Están comenzando a realizar workshops de entendimiento, estudios de diagnósticos de su actuales arquitecturas (procesos, técnicas, aplicativos), identificación de drivers y elaboración de roadmaps para alcanzar los objetivos definidos a través de las iniciativas de negocio”.

Las barreras son, entonces, fundamentalmente de tipo cultural y están relacionadas con el desconocimiento del mercado respecto del concepto, de las herramientas disponibles y de la falta de madurez de SOA en casos de éxito en empresas. Nada que no pueda resolverse con una receta que ya ha dado resultados en el pasado entre los departamentos de IT: varios kilos de tiempo, una pizca de ganas, bastante compromiso de las áreas de negocios y mucha capacitación. Y, desde luego, el presupuesto para poder llevar el proyecto a cabo.